La violencia de género existe por la desigualdad entre hombres y mujeres

ana_maria_jimenez_bartolome

 

Con la Ley de Medidas de protección integral contra la violencia de género, ¿ha mejorado la situación de las víctimas de violencia de género? ¿Qué avances se han conseguido?

Sin duda, el hecho de que llevemos varios años con una ley de medidas de protección integral contra la violencia de género ha supuesto un gran avance. Se ha conseguido que las mujeres se sientan apoyadas por la sociedad cuando deciden poner una denuncia por violencia de género, que las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado tengan los medios y el respaldo necesario para dar cobertura a dichos casos. Y sobre todo sensibilizar a la población

¿Cuáles siguen siendo los grandes retos? En lo que va de año ya hemos sumado 47 víctimas, ¿cómo podrían haberse evitado?

El gran reto de todas las actuaciones de todas las campañas de cualquier administración es conseguir cerrar un año con cero víctimas de violencia de género. Se están poniendo todos los medios a disposición de la sociedad para evitar estos casos.

¿Existe un perfil de mujer maltratada o es un problema que puede afectar a cualquier mujer independientemente de su condición social, económica, cultural…?

No hay un perfil de mujer maltratada. Ni la condición cultural, económica o social es un factor para que una mujer pueda ser agredida por su pareja o expareja. Hay que recordar que la violencia de género existe por la desigualdad entre hombres y mujeres.

En cuanto al maltratador, ¿existe un perfil? ¿Se puede detectar a un maltratador?

No hay un perfil exacto ni obedece a un condicionamiento social, económico o cultural, pero sí que existen patrones o comportamientos que se repiten en la mayoría de los casos de hombres que ejercen o han ejercido la violencia de género, como pueden ser: buen trato con el entorno o el sentimiento de posesión hacia la mujer sobre la que se ejerce el maltrato.

En el caso de que la pareja tenga hijos, éstos también se convierten en víctimas, ¿cómo les afecta y como se puede proteger a los niños?

Sí, son también víctimas, hasta hace poco invisibles, en concreto hasta agosto de 2015, momento en el que se garantiza por parte del Estado a los menores el apoyo necesario para su protección. Entre otras, hay medidas como garantizar las prestaciones de seguridad social o viudedad a los hijos en caso de homicidio.

¿Por qué en la mayoría de los casos cuesta tanto denunciar al agresor?

Porque hay un sentimiento de amor/odio hacia la persona agresora, así como los malos tratos psicológicos recibidos, generalmente con anterioridad, provocan la anulación de la mujer para poder tomar decisiones.

¿Qué papel juega en este problema el entorno familiar y social? Y en concreto, ¿el entorno laboral?

Juega un papel primordial. El primer núcleo para observas si una mujer es maltratada es en su familia. Uno de los primeros síntomas es que la mujer deja de relacionarse con su familia y entorno social. Incluso en el entorno laboral, puede darse el caso de tener que abandonar el trabajo. Todos estos son ámbitos en los que debemos trabajar para conseguir una detección precoz.

¿Es el empleo, la independencia económica, un factor decisivo para que las víctimas encuentren una salida?

Es un factor decisivo aunque no único. Aunque la dependencia psicológica es a veces superior a la económica, el acceso al empleo es un factor importante porque favorece la recuperación de la autoestima y el empoderamiento tanto a nivel social como personal.

La última campaña de violencia de género del Ministerio presentaba el problema entre los adolescentes, ¿cree que la violencia se está extendiendo entre los jóvenes?

Sí, en el último congreso sobre violencia de género celebrado en la Diputación Provincial de Málaga el 18 de noviembre de 2015 Mª Ángeles Carmona, presidenta del observatorio contra la violencia de doméstica y de género, insistía que una de las preocupaciones en el momento actual es precisamente la violencia de género ejercida en la juventud.

Un mensaje de esperanza para las víctimas

Rotundamente: Hay salida.