La discapacidad y el empleo.

Javier Gallego Zugasti - <strong>Jefe Depart. RRHH<br />
</strong>Selección e IntegraciónJavier Gallego ZugastiJefe Depart. RRHH
Selección e Integración
Rebeca Álvarez Hernandez - <strong>Técnica de Unidad de Apoyo a la Actividad Profesional</strong>Rebeca Álvarez HernandezTécnica de Unidad de Apoyo a la Actividad Profesional
Ana  Gonzalo Castillo - Administrativa<br />
Trabajadora con DiscapacidadAna Gonzalo CastilloAdministrativa
Trabajadora con Discapacidad
Desiré Ortiz Murillo - Administrativa<br />
Trabajadora con Discapacidad<br />
<strong>Primer empleo</strong>Desiré Ortiz MurilloAdministrativa
Trabajadora con Discapacidad
Primer empleo
Javier Reguilon - Trabajador con Discapacidad<br />
<strong>Desempleado</strong>Javier ReguilonTrabajador con Discapacidad
Desempleado

¿Qué problemas has tenido al incorporar en tu empresa personas con discapacidad?

La verdad al principio tuvimos alguna que otra reticencia a la incorporación de este colectivo, sobre todo creo que por desconocimiento, cuando no conocemos algo por regla general tendemos a rechazarlo, pero una vez que lo vemos con naturalidad somos capaces de aceptarlo y ver sus fortalezas respecto al resto de trabajadores. En el caso de la discapacidad, el cambio se produce cuando trabajamos a su lado y nos damos cuenta de sus capacidades y no de sus discapacidades.

Falta de accesibilidad en las instalaciones, en el transporte, en la comunicación, etc., así como discriminación laboral derivada del desconocimiento del mundo de la discapacidad por parte de las empresas. Esto hace que exista una imagen estereotipada y reduccionista (Ej. se cree que solo hay personas con discapacidad de baja cualificación, que tienen mayor absentismo, etc.), lo que condiciona negativamente el trato o relación de la empresa hacia la persona con discapacidad, dificultando el rendimiento y el bienestar general de la persona.

¿Qué problemas has encontrado en tu incorporación al mundo del trabajo?

Me atrevería a decir que ninguno, quizá por la normalidad con la que me veo integrada actualmente, pero lo cierto es que cuando tuve que reorientar mi carrera por temor a no poder desempañar con el paso de los años mis funciones de educadora infantil, una vez que formada, probablemente sin la existencia de estímulos a las empresas no hubiera tenido la oportunidad de demostrar que sólo con unas pocas limitaciones de por medio puedo hacer tanto o más que mis compañeros.

Un problema es la gran demanda de personas que se encuentran en tu misma situación.  Las empresas son conscientes de ello, y exigen requisitos inalcanzables para alguien que acaba de terminar sus estudios y busca su primer empleo.

Los problemas que encuentro son principalmente que hay mucha demanda de trabajo y muy poca oferta, en esta situación es muy difícil que cualquier empleador pueda conocer tus talentos y capacitaciones.

¿Qué piensas de las bonificaciones al empleo de las personas con discapacidad?

Las bonificaciones por regla general me parecen adecuadas, ayudan al colectivo a la integración en el mercado laboral y sirven para que un colectivo que históricamente ha tenido mayor dificultad para su empleabilidad, tenga las mismas oportunidades y pueda acceder al mercado laboral.

El ideal es que las empresas puedan contratar voluntariamente y sin incentivos a las personas con discapacidad, pero hasta que esta voluntariedad exista, estas ayudas económicas son el paso para generar modelos positivos a través de la propia vivencia, favoreciendo así contratación de trabajadores/as con discapacidad.

Hay muchas empresas aún reticentes a contratar a discapacitados y si por medio de una bonificación podemos abrir puertas, son muy bienvenidas, pero la integración hay que cimentarla, hacerla independiente de ayudas externas.

Es una manera de estimular la contratación de este colectivo puesto que hoy en día, en mi opinión, siguen existiendo muchas barreras para contratarnos. Son contrataciones más económicas pero igual de resolutivas. Creo que es una buena medida puesto que ahora los costes empresariales se intentan reducir al máximo.
Pero no sólo se debe orientar como una “medida económica”, creo que la idea fundamental es la integración social y con medidas de bonificaciones no es suficiente.

Las bonificaciones son imprescindibles si la sociedad pretende que los discapacitados puedan valerse por si mismos, las mujeres víctimas de violencia de género sean independientes y que los jóvenes puedan emanciparse.

¿Crees que se podría apoyar de otra forma a las empresas que contratan personas con discapacidad y a los trabajadores con discapacidad que buscan empleo?

Sí, creo que las administraciones públicas en colaboración con las empresas tendríamos que fomentar que el colectivo de discapacitados fuese, en todas las empresas y entidades, un objetivo preferente de las acciones formativas, de modo que, en la programación formativa de las empresas, se especificarán aquellas acciones especialmente dirigidas a dichas personas y desde la formación y la cualificación profesional con programas específicos de prácticas en empresa , que facilita la integración del colectivo de manera satisfactoria, pudiesen tener acceso a los puestos vacantes de la empresa.
Las campañas de sensibilización son una de las medidas que más ayudan a entender las dificultades que tiene el colectivo de discapacidad, estas actividades ofrecen al resto de los trabajadores, la oportunidad de experimentar en su propia piel los problemas con los que se encuentran las personas con discapacidad física en el día a día, con el objetivo de que tomen conciencia de las barreras que nuestra sociedad pone a este sector de la población para desenvolverse en igualdad de oportunidades en todos los ámbitos sociales (educativo, laboral…), y para sensibilizarlos y formarlos en el respeto a la diversidad.

Un buen apoyo para las empresas sería una mayor colaboración con entidades especializadas en el ámbito de la discapacidad para tener asesoramiento sobre fuentes de reclutamiento, cómo afrontar los procesos de selección, estrategias y herramientas comunicativas y conductuales en el puesto de trabajo hacia la persona con discapacidad, información de medidas de adaptación en el puesto…
Medidas de sensibilización y concienciación sobre discapacidad en la etapa educativa, así como, en el ámbito familiar y empresarial, sin olvidarnos del cumplimiento de las medidas de accesibilidad universal, son medidas que ayudarían al trabajador con discapacidad.
Por otro lado es fundamental la implantación en la empresa de una cultura inclusiva y orientada a la diversidad, donde predomine un estilo de dirección participativo y que junto con la creación de la figura del preparador/a laboral, potencie el mantenimiento del empleo a posteriori.

Lo cierto es que caben otro tipo de estímulos o apoyos a los empleadores, ya que hay ocasiones en los que el trabajador discapacitado no tiene la cualificación que pudiera requerirse para el tener no sólo una puerta abierta, sino un camino despejado. Me refiero a que podrían existir ayudas a la formación de dicha persona con orientación de la propia empresa, pudiendo acceder en condiciones más favorables a las instituciones que impartan dicha enseñanza haciéndolo compatible con prácticas en dichas áreas en la empresa. El fin es crear un profesional que aporte valor por sí mismo a la empresa y no simplemente por su menor coste.

Formación a través de talleres, cursos, actividades deportivas,… son alternativas que también se podrían llevar a cabo. Toda medida que haga que la empresa se interese por una persona discapacitada siempre será buena, así podrán comprobar que somos igual de válidos para cualquier tipo de trabajo.
Considero muy importantes las actividades sociales con las empresas que buscan candidatos. Además los organismos como Centros Especiales de Empleo o Fundaciones juegan un papel muy importante en este proceso. Éstos últimos me han ayudado mucho a la hora de buscar mi empleo.

Se puede apoyar de muchas formas a la inserción laboral de estos colectivos. Bonificaciones en las cuotas a la seguridad social pues cotizarían personas que en la actualidad perciben algún tipo de subsidio, descuentos progresivos en el impuesto de sociedades para que proporciones estabilidad a la empresa y programas adecuados de formación continua para facilitar la movilidad laboral.
Básicamente lo que reclamo es una oportunidad de que el empleador me conozca, se pueden hacer contratos en los que las cargas sociales, impuestos y costes para el empleador se reduzcan a unos mínimos durante un periodo prudencial de tiempo para así poder disponer de una oportunidad para demostrar la valía de cada uno.

¿Crees que el tema de la discapacidad debe reflejarse en el currículo? 

Sí, mi experiencia me indica que no tenemos por qué ocultar la discapacidad. En el currículo ponemos todos los datos para que se nos conozca y resaltamos nuestra formación, capacidades, experiencia, logros, etc.
El tener una discapacidad NO tiene que ser un motivo de rechazo por eso creo que tendría que quedar reflejado.

Es un dato de carácter confidencial, que la persona no está obligada a revelar si no lo considera oportuno. No obstante, sí es aconsejable reflejarlo en el CV, cuando se remite a una oferta de trabajo que tiene como requisito imprescindible estar en posesión del certificado de discapacidad. En caso de ofertas en que no se requiera, si se reúnen todas las competencias para desempeñar correctamente el trabajo, no es preciso reflejar en el CV la discapacidad. Una vez en entrevista, siempre es voluntario transmitir esta información.

Si, por supuesto. En mi currículum reflejo todo aquello de interés para mí, el tener una discapacidad no es un problema de mayor grado, puesto que he vivido con ello toda la vida. Por ello en cualquier entrevista de trabajo me expreso con toda naturalidad, esto es parte de mí.

Si, en mi caso de trata de una discapacidad física que no pretendo ocultar. Además, como existen medidas de bonificaciones para las empresas, puede ser “la clave” para conseguir ese puesto de trabajo. 

Siempre indico que soy discapacitado. Creo fundamental la franqueza en estos asuntos. Tener algún tipo de discapacidad no implica no estar capacitado para un trabajo, estoy convencido que hay trabajo para todo el mundo independientemente del grado o tipo de discapacidad del trabajador.

¿Cómo abordas el tema en las entrevistas laborales?

Lo abordo con naturalidad, cuando entrevistamos a una persona lo que estamos buscando en ella es talento y sus capacidades no sus discapacidades, lógicamente tenemos que buscar el perfil/puesto más adecuado en función de las características del candidato y si existen limitaciones detectarlas y adecuar el puesto de trabajo, como con cualquier candidato.
Todos tenemos nuestras fortalezas y nuestras debilidades, tenemos que tener la capacidad para valorar todos los aspectos en las entrevistas de trabajo, que todo el talento aflore y la empresa y el trabajador salgan beneficiados de esta colaboración.

Si se elige informar de la discapacidad durante la entrevista, es interesante potenciarlos aspectos más positivos, las capacidades y competencias, así como las estrategias que se dispone para paliar las limitaciones en caso de que existan.

He tenido entrevistas en las que ni siquiera se ha mencionado sino que hemos hablado de temas exclusivamente laborales.

Creo que la mejor manera de abordarlo es con naturalidad puesto que es como más cómoda consigo sentirme. Y así, lo intento enfocar para cualquier situación, sea laboral o no.

 En las entrevistas enfoco este asunto de una forma natural y abierta, el empleador conoce que puede obtener ventajas si proporciona un puesto de trabajo adecuado.

¿Cómo ha respondido el personal de tu empresa en la convivencia laboral con personas con discapacidad?

He de reconocer que para mí es fácil hablar de cómo ha respondido el personal de mi empresa porque está en nuestro ADN el convivir con personas con discapacidad. Al ser una empresa con vocación de servicios (nuestro mayor activo son nuestros trabajadores) parte de nuestra filosofía es nuestro carácter integrador. Nos cuesta poco trabajar de manera cotidiana con este colectivo, porque ellos nos hacen fácil entender que si personas con  mayores dificultades que las nuestras se muestras ilusionadas y comprometidas con la compañía como no vamos a estarlo nosotros. Como ya he dicho antes todos tenemos capacidades, solo hay que querer verlas.

En ocasiones puede haber falta de empatía y discriminación hacia la persona con discapacidad, lo que influye negativamente en su inclusión en el equipo de trabajo, pudiendo afectar a su motivación, rendimiento o bienestar personal y laboral. Por otro lado, siempre hay personas que acogen en igualdad a cualquier compañero/a tenga o no discapacidad, estando dispuestos a prestar los apoyos que se requieran en cualquier momento, favoreciendo por tanto la integración de la persona en la empresa.

Como si nada me diferenciara de ellos. Lo importante es conocerte y saber dónde y en qué clases de funciones puedes dar el máximo y desde el momento en el que la empresa te iguala al resto de tus compañeros, no hay lugar para que más allá de unos primeros momentos, tu discapacidad esté presente en el día a día.

Siempre bien, nunca he sentido ningún trato fuera del habitual ni para bien, ni para mal. Mi experiencia ha sido siempre de naturalidad y cada uno con sus limitaciones.