La mejor integración es la normalidad

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Entrevista con José Manuel Vargas  Prado

Usted es miembro del jurado de la II Edición de los Premios Compromisos de Clece. ¿Cómo surge esta colaboración y por qué decide implicarse?

Esta colaboración surgió a través de la iniciativa entre el club deportivo BSR Vistazul y la Empresa Clece de realizar una jornada de concienciación llamada “Ponte en mi piel”, en la cual se realizaron charlas sobre la experiencia personal de los jugadores del equipo, y se estuvieron intercambiando distintas opiniones, y, la verdad, fue una jornada muy bonita y emotiva para nosotros, ya que es agradable notar el interés por nuestro día a día.
La implicación por mi parte es casi obligatoria, ya que haré todo lo posible en ayudar a las empresas que se impliquen en integrar a los colectivos más desfavorecidos de la sociedad. Si puedo utilizar mi imagen pública para apoyar a estas empresas siempre lo haré.

¿Cree que son necesarias más iniciativas como esta que premien la integración de colectivos socialmente vulnerables?

Por supuesto. Estos premios ayudan a que la sociedad cada vez esté más concienciada en la integración de personas socialmente vulnerables. Por mi parte, he vivido en primera persona lo que es crecer con una minusvalía física en esta sociedad, y, la verdad, no ha sido un camino nada fácil.
Si iniciativas como ésta pueden ayudar a conocer a los colectivos más desfavorecidos, y que las futuras generaciones tengan una mente más abierta, sin necesidad de tener que hablar de integración social de estos colectivos, pues necesitamos muchísimas más iniciativas así.

¿Cómo valora el estado actual en la integración social y laboral de personas con discapacidad?

Mi valoración no es nada buena, ya que a la hora de buscar empleo, son todo trabas para las personas con discapacidad. Según el artículo 38.1 de la Ley 13/1982 de 7 de abril, de Integración Social de los minusválidos y sus posteriores modificaciones, las empresas que empleen a 50 o más trabajadores, están obligadas a que, al menos, el 2% de ésos sean trabajadores con discapacidad. No obstante, la mayoría de las empresas prefieren acogerse a las medidas alternativas y por las cuales sustituyen estas contrataciones por donaciones y acciones de patrocinio de carácter monetario, a fundaciones y asociaciones cuya finalidad sea formación e inserción social de personas con discapacidad. Esto está bien, pero si no hay empresas en las cuales poder entrar, ¿para qué sirve tanta formación?
Realmente creo que las empresas son reacias a la hora de contratar personas con discapacidad porque piensan que no son rentables.

¿Cómo podría favorecerse la igualdad de oportunidades?

Empezaría por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, que debería de incorporar personas con discapacidad, que conocieran de primera mano las realidades del día a día. Del mismo modo, en el departamento de recursos humanos de las grandes empresas, debería de haber personas con discapacidad o con altos conocimientos sobre discapacidades, para poder valorar las limitaciones y aptitudes de las personas con discapacidad y saber ubicarlas en un empleo adecuado para ellas, obteniendo de este modo su máximo rendimiento. De este modo, que trabajador y empresa queden plenamente satisfechos.

Desde su propia experiencia, ¿qué barreras ha tenido que sortear para acceder al mercado laboral?

Todas las barreras. He entrado en empresas a entregar mi currículo para poder acceder a un puesto de trabajo, y a la hora de salir por la puerta, ya estaban tirándolo a la basura. O bien a la hora de realizar una entrevista de trabajo, estar más interesados en mi forma de caminar que en  mis cualidades para poder acceder a un empleo.
Así que con 19 años, tuve que dejar Sevilla para irme a vivir a Badajoz donde me ficharon para jugar en el equipo de Baloncesto en Silla de Ruedas, comenzando de este modo mi carrera deportiva de manera profesional.

Por el contrario, ¿qué apoyos ha recibido?

En mi caso, no he recibido ningún apoyo, ya que los distintos empleos que he tenido han sido gracias a que soy jugador de Baloncesto en Silla de Ruedas. Al tener que irme a vivir fuera de mi ciudad, uno de los requisitos del contrato era el tener empleo en la ciudad que fuera. Nunca me han ofrecido un empleo de ninguna empresa no relacionada con el deporte.

¿Qué rol juega la familia, los amigos, la gente cercana, en definitiva, en esos apoyos?

Para mí la familia es la razón para levantarme cada mañana y seguir luchando. Mis hijos, mi mujer, mis padres y hermanas, mis amigos de toda la vida, son los que de verdad me apoyan a la hora de emprender cualquier proyecto.
Tengo muchos amigos con discapacidad, y entre nosotros, intentamos ayudarnos en todo lo que podamos, tanto físicamente como anímicamente.

Como entrenador y jugador de baloncesto en silla de ruedas, ¿es el deporte un elemento integrador?

Como jugador de baloncesto profesional que soy, el deporte ha sido y sigue siendo un elemento muy importante a la hora de estar integrado en la sociedad. Pero una persona que sufre una discapacidad, sabe que la mejor integración es la normalidad.  Por eso, cuando una persona con discapacidad practica algún tipo de deporte, aparte de potenciar su físico, que es altamente importante, potencia su autoestima y su confianza. Eso hace que no se sienta diferente a las personas sin discapacidad.
Como entrenador, uno de mis objetivos es poder sacar de las casas a todos esos niños que no pueden ir a entrenar a casi ningún sitio debido a sus discapacidades.   Mi principal proyecto actual es intentar sacar adelante junto a mi esposa una escuela deportiva para niños en Sevilla. Esperamos encontrar personas que se involucren con este proyecto y lucharemos para intentar dar a estos niños la oportunidad que yo no pude tener, y poder ayudarlos a que se desenvuelvan en la vida real sin la continua sobreprotección de sus padres.

Por último, ¿qué consejo daría a personas que por su discapacidad o por una situación social de vulnerabilidad tienen más dificultades para encontrar trabajo?

Por desgracia, y en el momento actual español, una persona con discapacidad lo tiene muy difícil a la hora de conseguir empleo, por lo que le diría que se formara muy bien, aprendiera idiomas e intentara salir fuera de España.
Tengo muchos amigos que están viviendo en otros países y están más integrados en la sociedad que aquí. Es duro decirlo, sobre todo cuando como deportista me he emocionado tantas veces escuchando nuestro himno nacional, pero es la realidad. Espero que todo esto vaya cambiando poco a poco, y, la verdad, cada vez se oye más la palabra integración.

Cualquier otra consideración que le resulte de interés.

Animaría a las empresas que quieran contratar a gente con discapacidad, que no nos traten como discapacitados, ya que todos estamos capacitados para algo. Y que, como dije anteriormente, que el personal de recursos humanos de las grandes empresas que se dedican a buscar empleo a las personas con discapacidad para su integración laboral, conozcan a fondo tanto las discapacidades como las capacidades de cada uno, para poder ubicar a cada persona en un puesto de trabajo en el cual poder ser de lo más rentable, sin que aparezcan bajas innecesarias e improductivas.